Diego Sequera: la falta de consenso regional facilitó la ofensiva militar contra Venezuela
El analista Diego Sequera sostiene que la agresión de EE. UU. pudo evitarse si naciones como Chile, Brasil y Uruguay hubiesen rechazado previamente las maniobras en el Caribe, advirtiendo que este precedente amenaza la estabilidad de toda Suramérica

En una entrevista concedida a Venezolana de Televisión, el analista político e investigador Diego Sequera afirmó que la incursión militar del Gobierno de Estados Unidos contra Venezuela pudo haberse evitado. Según el experto, naciones que hoy condenan la ofensiva, tales como Chile, Uruguay y Brasil, omitieron denunciar oportunamente las acciones ilegales previas de la administración Trump en el mar Caribe, lo que permitió el escalamiento del conflicto.
Sequera trazó un paralelismo con la crisis en Gaza, señalando que la comunidad internacional suele reaccionar de forma tardía, repudiando las violaciones al derecho internacional solo después de años de bombardeos y genocidio. En este contexto, advirtió que el precedente sentado en Suramérica no afecta exclusivamente a Venezuela; mandatarios como Gabriel Boric, así como los gobiernos de Uruguay y Brasil, perciben ahora que esta agresión marca un punto de quiebre en la expansión imperial y simboliza el colapso del sistema internacional vigente.
El investigador calificó como «lamentable» que los consensos necesarios para frenar una agresión armada se construyan de manera extemporánea. No obstante, subrayó que la actual condena global refleja una profunda indignación internacional ante el ataque a una nación pacifista, logrando finalmente despertar la conciencia de gobiernos que, por cercanía geográfica y política, debieron haber mostrado una postura firme mucho antes del inicio de las hostilidades.
Finalmente, Sequera instó a no perder de vista el pragmatismo político. Explicó que los gobiernos de derecha en el mundo se han visto obligados a modificar su narrativa para rechazar la agresión imperial, no necesariamente por una preocupación genuina por el bienestar de los venezolanos, sino por un cálculo de conveniencia y supervivencia política ante la ruptura de las normas diplomáticas en la región.

