Tribunal ecuatoriano condena a Jorge Glas a 13 años de prisión

La jueza Mercedes Caicedo, quien presidió la audiencia a puertas cerradas, impuso además una multa y una reparación integral de 250 millones de dólares, que deberán ser pagados en partes iguales por los condenados. La sentencia incluye inhabilitaciones de por vida para ocupar cargos públicos o trabajar en entidades financieras.
Según la Fiscalía General del Estado (FGE), las acciones de Glas y Bernal priorizaron obras no esenciales, como parques, en lugar de atender las necesidades urgentes de los afectados, como la construcción de escuelas y viviendas. A pesar de no haber firmado los contratos directamente, su responsabilidad fue determinada como coautores del delito.
Los acusados han rechazado las acusaciones, argumentando que las obras beneficiaron a la ciudadanía y denunciando lo que consideran una persecución política debido a su vinculación con el movimiento Revolución Ciudadana y su pasado en el gobierno del expresidente Rafael Correa.
Este veredicto se suma a un largo historial judicial para Glas, quien ya cumplía una condena anterior por corrupción. Su situación se complicó tras buscar asilo en la Embajada de México en Quito en 2023, alegando persecución política. A pesar de haber recibido asilo, el presidente Daniel Noboa ordenó su detención en abril de 2024, lo que llevó a su reclusión en La Roca, una prisión de máxima seguridad. Recientemente, se confirmó un intento de asesinato contra él durante un motín en dicho centro penitenciario.
La comunidad internacional ha puesto atención a este caso, con juristas denunciando la falta de fundamento legal en el proceso contra Glas. Esta condena marca un nuevo capítulo en la historia política y judicial del país.



