Ante la llegada de la temporada de lluvias y el paso de la Onda Tropical número 31, el Gobierno de Carabobo se mantiene desplegado. Las acciones se ejecutan a través del Instituto Autónomo del Sistema Integrado de Emergencias Desastres y Apoyo a la Gestión de Riesgo del estado Carabobo (IASIEDAGREC). De esta manera, el organismo trabaja en articulación con las Unidades Populares de Gestión de Riesgos en un monitoreo constante como prevención. El plan supervisa los puntos críticos en el territorio.
Biannit Rosendo, presidenta del IASIEDAGREC, señaló sobre el seguimiento del pronóstico meteorológico emitido por el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh). El organismo registra el desplazamiento de esta onda tropical 31 sobre el territorio nacional.
En este sentido, la vocera detalló la estrategia de resguardo: “Desde nuestro centro de control de emergencia y desastre mantenemos monitoreo permanente de las plataformas nacionales para diagnosticar de manera oportuna las precipitaciones asociadas a esta temporada de lluvias en nuestro estado Carabobo. Para ellos nuestro equipo de Protección Civil y bomberos, se desplegaron de manera inmediata hacia las principales fuentes hídricas vulnerables a desbordarse, evaluando constantemente los niveles de agua para prevenir a tiempo a las comunidades en riesgo”, expresó Rosendo.
Supervisión en el río Cabriales y articulación comunal
Los funcionarios han realizado supervisión del nivel del río Cabriales en el municipio Valencia. Las inspecciones abarcan los puentes del sector Navas Espinola, Lara con Paseo Cabriales (cerca del Museo de la Cultura) y el de la Lara con Branger, al igual que en la comunidad Andrés Eloy Blanco. El monitoreo de caudales moviliza a efectivos de bomberos y Protección Civil.
Rosendo destacó que esta ardua labor de supervisión de ríos, caños y canales en Carabobo se realiza de manera articulada con las Unidades Populares de Gestión de Riesgos. Estas unidades están enlazadas de manera directa con el centro de control a través del trabajo con 173 comunas organizadas en todo el estado.
Al respecto, la funcionaria profundizó sobre la capacitación territorial: “Estas comunidades están formalmente capacitadas en materia de primera respuesta, lo que les permite monitorear de primera mano las incidencias locales y activar los enlaces inmediatos por medio de nuestras líneas de emergencia. Nuestro objetivo principal es elevar este trabajo mancomunado entre los organismos de seguridad del Estado y el Poder Popular organizado, garantizando respuestas cada vez más rápidas, eficientes y cercanas a nuestra gente”, añadió.
Red de alerta temprana en las comunidades de Valencia
En este contexto, Roselys Canales, integrante de la Unidad Popular de Gestión de Riesgos en la comunidad Andrés Eloy Blanco del municipio Valencia, explicó su función. La vocera indicó que su labor consiste en canalizar con Protección Civil los posibles riesgos como desbordamiento del río Cabriales, dado que esta zona es considerada vulnerable debido a su ubicación geográfica.
En este sentido, Canales precisó el uso de herramientas preventivas: “Nosotros a la hora de cualquier eventualidad tenemos el pluviómetro al momento de registrarse lluvias y eso nos permite podamos llamar a tiempo a las instituciones correspondientes, en este caso Protección Civil”, detalló.
Mientras tanto, Joel Rebolledo, integrante de la Unidad Popular de Gestión de Riesgos de la comuna General Manuel Cedeño, comentó que a través de estas organizaciones son los primeros en notificar a los organismos de emergencia sobre eventos que puedan poner en riesgo la integridad y vida de la población.
“Esta comunidad es muy vulnerable ante las lluvias porque tenemos el río Cabriales cerca, aledaño a nuestra comunidad, por lo que damos las recomendaciones a los habitantes, vecinos y tomar prevención ante cualquier situación en tiempo de lluvia o con lo que sucedió con el sismo del 24 de junio porque la prevención es lo que va nos va a garantizar a nosotros poder salvaguardar nuestra vida”, recalcó Rebolledo.
Finalmente, este tipo de articulaciones entre las autoridades regionales y las comunidades permiten un seguimiento constante ante las precipitaciones. El propósito apunta a ejecutar planes preventivos y dar respuesta inmediata ante cualquier eventualidad.





