Naguanagua celebró tradicional Velorio de la Cruz de Mayo
Con cantos, rezos y fe la población mantiene el arraigo de esta costumbre centenaria
El resguardo de las manifestaciones colectivas y el impulso a las festividades patrimoniales consolidan la identidad cultural en la región central. En este sentido, como ocurre cada último domingo de mayo en el sector El Rincón, en Naguanagua, este domingo 31 fue celebrado el Velorio de la Cruz de Mayo, representativa manifestación religiosa y cultural, cuya difusión cuenta con el respaldo del gobernador Rafael Lacava, la primera dama, Nancy de Lacava, y la alcaldesa Elizabeth Niño.
Richard Mendoza, presidente del Instituto de Cultura y Turismo de Naguanagua, explicó que este Velorio de la Cruz de Mayo es uno de los más emblemáticos del municipio y de toda la región central del país, resaltando que la tradición data de más de un siglo y que la familia Ramírez se ha mantenido como su custodio durante los últimos 64 años.
De esta manera, el desarrollo de esta festividad popular posee dinámicas rituales muy específicas que se desglosan a continuación:
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El ciclo de la cruz: El día 3 de mayo bajan la cruz desde el cerro El Rincón, donde permanece, y el último domingo del mes es regresada nuevamente en procesión, en medio de los cantos y expresiones de fe.
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Ceremonia eclesiástica: Previo a la procesión, en horas de la mañana, se celebró una misa en la casa de la familia Ramírez, ceremonia presidida por el párroco Manuel Alejandro García Álvarez.
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Fusión folclórica: Otro rasgo que distingue la celebración en El Rincón es que se fusiona con otra tradición centenaria, como es la del Niño Jesús de Naguanagua.
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Expresiones musicales: Músicos de todo el municipio comenzaron a entonar sus melodías en honor a la cruz, donde se le cantan parrandas, fulías, décimas y otros cantos alegóricos.
Por otro lado, Ana Ramírez, integrante de la familia que custodia la tradición, tomó un tiempo en medio de la celebración para revelar algunos detalles, explicando que el vestuario de la cruz lleva seis metros de tela y a las 4 de la tarde la suben al cerro. Asimismo, la misma señora Ramírez resaltó que, además del Velorio de la Cruz de Mayo, los vecinos de El Rincón también son fieles a varias tradiciones, como es el caso de la celebración del día de la Santa Patrona de Naguanagua, en agosto, y el recibimiento del Niño Jesús, en diciembre.
“Nosotros pedimos que no se pierda la fe en Dios, porque él es quien otorga vida, salud y prosperidad. Hay un solo Dios, Jesucristo nuestro señor. Él es el único que reina y vive sobre todos nosotros”.
Por esta razón, la participación de los habitantes resulta fundamental para el sostenimiento del acervo municipal. Finalmente, Eloína Rodríguez, nativa de El Rincón, destacó el amor y el cariño con el cual toda la comunidad se incorpora, año tras año, al Velorio de la Cruz de Mayo, señalando que es muy importante que la gente se entere de esta bella tradición y se siga promoviendo la cultura. En consecuencia, los portadores patrimoniales aseguran que se mantendrán activos todos los años, mientras que Dios y el Niño Jesús se los permitan.



