Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de la ONU exige garantizar el derecho al desarrollo
El viceministro Joaquín Pérez Ayestarán demandó un orden internacional justo y la erradicación de las medidas coercitivas unilaterales

Durante la reunión de alto nivel de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrada en Nueva York con motivo del 40.° aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, el viceministro para Temas Multilaterales de Venezuela, Joaquín Pérez Ayestarán, abogó en representación del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de la ONU por la realización efectiva de este derecho.
El diplomático venezolano denunció que la brecha de desigualdad entre las naciones es consecuencia de una estructura económica global asimétrica que promueve la explotación de los recursos de los países del Sur Global. Frente a esta realidad, el bloque internacional solicitó abordar las garantías fundamentales sin doble rasero ni parcialidades políticas.
Durante su intervención, el vocero recalcó que el progreso soberano requiere el respeto irrestricto a la autodeterminación de los pueblos y a las normas del derecho internacional. «La realización del derecho al desarrollo exige también el pleno respeto de la soberanía, la libre determinación de los pueblos y el derecho de cada Estado a definir sus propias prioridades y estrategias de desarrollo de manera soberana», enfatizó Pérez Ayestarán.
Asimismo, la alianza diplomática reiteró su rechazo categórico a la aplicación de medidas coercitivas unilaterales, señalando que estos mecanismos ilegales obstaculizan la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 al limitar la capacidad financiera y tecnológica de las naciones afectadas.
Por último, el representante criollo reafirmó el respaldo del Grupo de Amigos a las negociaciones para consolidar el borrador del Pacto Internacional sobre el Derecho al Desarrollo, instando a la comunidad internacional a comprometerse con la adopción de un instrumento jurídicamente vinculante que garantice un sistema financiero equitativo e inclusivo para todos los pueblos.



