Más de 158 millones de brasileños eligen este domingo al nuevo presidente
La contienda electoral enfrenta a Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro en unos comicios con impacto para la región

Un total de 158 millones de ciudadanos acudirán este domingo a las urnas en Brasil para elegir al presidente y vicepresidente del país. La jornada electoral contempla además la renovación del Congreso nacional, las gobernaciones de los 26 estados y el Distrito Federal, en un proceso institucional de alto impacto geopolítico para América Latina.
Medición del pulso presidencial
El proceso electoral cuenta con 13 candidaturas presidenciales registradas ante las autoridades electorales. Si ninguna fórmula supera el 50 % de los sufragios válidos en esta primera vuelta, las dos candidaturas con mayor votación disputarán el balotaje el próximo 25 de octubre.
El actual mandatario nacional, Luiz Inácio Lula da Silva, busca la reelección junto al dirigente conservador Geraldo Alckmin bajo la tarjeta del Partido de los Trabajadores. El líder sindicalista de 80 años basó su campaña en la defensa de la soberanía nacional y la estabilidad social.
Por su parte, la principal fuerza de oposición la encabeza el senador Flávio Bolsonaro, abanderado del Partido Liberal. El parlamentario aspira al Ejecutivo nacional acompañado por el diputado Alfredo Gaspar, buscando el retorno de la derecha al poder institucional.
Renovación legislativa y gobernabilidad
La contienda electoral abarca la elección de 54 senadurías, 513 diputaciones federales y la totalidad de los parlamentos regionales. El caudal de votos de las otras 11 candidaturas presidenciales, lideradas por figuras de la política subnacional, resulta clave para la conformación de las alianzas parlamentarias.
Las mesas de votación abrirán en todo el territorio brasileño bajo un amplio despliegue de seguridad para garantizar la transparencia del sufragio. Las autoridades electorales estiman emitir los primeros boletines oficiales al cierre de la jornada vespertina.
El candidato ganador asumirá la jefatura del Estado el 1 de enero para dirigir el rumbo político del gigante sudamericano.



