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Comunidades del municipio Junín iluminan su futuro con energía solar y gestión participativa

En un esfuerzo por transformar el entorno urbano y rural mediante la sostenibilidad, comunidades del municipio Junín en el estado Táchira han inaugurado un moderno sistema de alumbrado público basado en tecnología LED integrada con paneles solares.

Con la instalación de 47 postes nuevos y un total de 100 luminarias, la realidad de las comunidades El Tejar, Quinto Patio, Simón Bolívar y El Remolino II ha cambiado drásticamente. Al no depender de combustibles fósiles ni de la red eléctrica convencional, que sufre interrupciones constantes, el sistema garantiza luz continua en calles y veredas, permitiendo que niños, jóvenes y adultos recuperen los espacios públicos durante la noche.

Soluciones concretas a problemas históricos

La falta de iluminación en sectores estratégicos representaba un riesgo crítico de seguridad y salud para los habitantes de estos sectores. Antes de la ejecución de esta obra, la oscuridad limitaba la movilidad de los vecinos, quienes temían accidentes, incidentes de seguridad o encuentros con animales peligrosos.

«Ahora ya no tenemos miedo para salir, pero hoy tenemos visibilidad y seguridad», comentó Rosa Mary Fernández, líder comunitaria de El Tejar.

Esta Pequeña Inversión Prioritaria (PIP), forma parte del proyecto Mejor Acceso a Servicios Territoriales -MAST, financiado por la Unión Europea y ejecutado por el Comité Internacional para el Desarrollo de los Pueblos – CISP, en alianza con el Servicio Jesuita a Refugiados – JRS y el Equipo Técnico para la Cooperación -ETIC.

Las PIP no son obras impuestas, son el resultado de un riguroso proceso de planificación participativa. Son intervenciones físicas que buscan mejorar el acceso a servicios esenciales y la calidad de vida en comunidades vulnerables a través de un modelo de gestión integral participativo que es el Plan de Desarrollo Comunitario Integral (PDCI) a partir del cual, los habitantes de las comunidades identificaron sus problemas más urgentes por atender.

Para desarrollar el plan, se formalizan Acuerdos Territoriales, basados en un «acuerdo de voluntades» entre las comunidades, empresa privada y autoridad local, lo que fortalece el diálogo y la transparencia institucional. Esto permite a las comunidades liderar sus propios procesos, asegurando la articulación con los diferentes actores del territorio.

“Mediante el fortalecimiento de capacidades para el dialogo y la incidencia, las comunidades han logrado organizarse, tomar decisiones consensuadas y lograr compromisos reales involucrando a otros actores del territorio. Esto les ha permitido recobrar la confianza en sus propios procesos y reimpulsar acciones reales para dar soluciones a sus propios problemas”, expresa Lucia Contreras, coordinadora del proyecto.

Asimismo, la ejecución de las obras identificadas se apoya en la contraloría social, a través de la cual la propia comunidad forma comités encargados de vigilar el uso efectivo de los recursos y la realización y mantenimiento de la obra.

“Entre los vecinos, aprontamos la piedra, hicimos el hueco y ayudamos a colocar las lámparas en nuestras comunidades”, comenta Araceli Trujillo, líder comunitaria de El Tejar, encargada de la instalación de los postes en su sector.

Finalmente, el proyecto mantiene un firme enfoque de sostenibilidad, integrando criterios ambientales como el uso de energía fotovoltaica y la reutilización de postes existentes para reducir el impacto ecológico y promover la transición energética.

Un proyecto con enfoque de género y protección

La PIP del alumbrado público tiene un impacto social profundo. Al iluminar los sectores prioritarios, se reducen significativamente los riesgos de seguridad para mujeres, niños, niñas y adolescentes, identificados como los grupos más vulnerables.

Este enfoque de sembrar Igualdad es un pilar fundamental del proyecto MAST, que busca no solo mejorar la infraestructura, sino fortalecer el tejido social y promover la cohesión social al ofrecer condiciones de vida dignas en el territorio.

El proyecto Mejor Acceso a Servicios Territoriales (MAST) es una iniciativa que contribuye a la mejora de servicios básicos de forma equitativa, inclusiva y sostenible en los municipios fronterizos García de Hevia, Pedro María Ureña y Junín, en el estado Táchira.

A través del empoderamiento local y la autogestión, MAST demuestra que la participación ciudadana es la herramienta más efectiva para convertir necesidades urgentes en resultados visibles y duraderos.

 

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