Claudia Sheinbaum afirma que la acusación contra Raúl Castro en Florida responde a fines políticos
La presidenta mexicana vinculó la imputación penal promovida en Estados Unidos con la contienda electoral de noviembre.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este martes que los cargos penales presentados en Florida contra el expresidente de Cuba, Raúl Castro, obedecen a una estrategia electoral. Por lo tanto, la mandataria fijó posición sobre la causa judicial durante su conferencia de prensa matutina en el Palacio Nacional. Asimismo, la jefa de Estado relacionó el anuncio con las disputas partidistas previas a los comicios de noviembre en Estados Unidos. En consecuencia, el Ejecutivo mexicano desestimó el carácter estrictamente legal del procedimiento.
«Pues pienso que es político. Es político y tiene que ver también con la elección de noviembre, desde mi punto de vista», señaló la mandataria durante la rueda de prensa. De este modo, la dignataria cuestionó las motivaciones de la fiscalía estadounidense al reactivar causas judiciales históricas en plena campaña nacional. «Y los votos que quieran ganar de un lado y de otro», agregó la presidenta sin profundizar en los detalles de sus señalamientos. Por ende, la declaración de la mandataria marca la postura diplomática mexicana ante el caso.
Antecedentes de la causa penal promovida en Florida
Por otro lado, la reacción de la presidenta surge tras el anuncio del fiscal estatal de Florida, James Uthmeier. Por consiguiente, el funcionario judicial presentó este lunes 19 de octubre la imputación formal contra el líder cubano por conspiración para cometer homicidio en primer grado. De igual forma, los hechos investigados se remontan al 24 de febrero de 1996 en el espacio aéreo internacional. Por esta razón, la acusación imputa responsabilidad en el derribo de avionetas de un grupo de exiliados donde murieron cuatro personas.
En conclusión, la orden judicial estadounidense reabrió las tensiones diplomáticas regionales al calificar el suceso como un ataque premeditado. Por ello, la postura de México reafirma su distanciamiento frente a las decisiones judiciales norteamericanas ligadas a la política caribeña.



