Aprueban en Honduras nuevas reformas al Código Penal
El Congreso de Honduras endureció las penas contra el crimen organizado e incluyó la simbología corporal como prueba procesal

El Poder Legislativo de Honduras dio luz verde a una serie de modificaciones al Código Penal que castigan con cadena perpetua el homicidio de jueces y agentes policiales. Asimismo, la ley aprobada estipula que los tatuajes vinculados a maras o pandillas se admitirán formalmente como prueba en los juicios.
Dichas disposiciones se enmarcan en la estrategia de seguridad del presidente Nasry Asfura, centrada en la tolerancia cero y fuertemente inspirada en las tácticas antipandillas implementadas por Nayib Bukele en El Salvador.
En el territorio hondureño actúan principalmente la Mara Salvatrucha y el Barrio 18, agrupaciones asociadas al tráfico de drogas y responsables de una tasa de homicidios que alcanza los 24 casos por cada 100,000 habitantes, cifra cuatro veces superior a la media mundial.
La votación mayoritaria del Congreso eleva de 30 años a prisión vitalicia la pena máxima para quienes asesinen a miembros de las fuerzas de seguridad o del sistema de justicia (jueces, fiscales y policías).
Entre los puntos que han generado mayor controversia destaca la atribución al Estado para emplear grabados corporales alusivos a las bandas criminales como prueba del delito de «asociación terrorista», el cual contempla penas de entre 30 y 40 años de prisión.
El texto legal indica que corresponderá a la policía realizar la evaluación técnica o peritaje para certificar si la simbología de un tatuaje pertenece o no a una organización delictiva.
Es habitual que los integrantes de estas estructuras criminales en Centroamérica lleven marcas o nombres de sus agrupaciones grabados incluso en el rostro.
Fuente: DW.



