Maracaibo: CDI lago azul arriba a una década de funcionamiento ofreciendo atención medica integral y sin costo alguno a la ciudadanía

Yvke mundial/Alexander Sanabria
Con sede en la capital zuliana en plena vía principal del sector lago azul (Parroquia Manuel Dagnino) el centro de diagnóstico integral (CDI) en cuestión festejó con el talento medico foráneo y local sus primeros 10 años de operatividad, en un ameno compartir matutino y al lado del gentilicio que acude a tal espacio en busca de marcar distancia con el extremadamente costoso servicio de medicina privado y encuentran en tal lugar, un trato humanista y gratuito a sus convalecencias.
Y es que luego de una década de abrir sus puertas calcular el impacto positivo del diario accionar en el CDI lago azul se hace imposible puesto que, la disposición al trabajo se mantiene intacta a pesar de calamidades relacionadas a :Climatización, deficiencias infraestructurales, iluminación, seguridad y disposición por canales regulares de agua potable. “Nuestras deficiencias ya han sido notificadas y reportadas a los entes competentes y que esperamos una pronta intervención para devolver su potencial a este lugar. Sitio en el cual la mancomunidad de trabajo entre el personal médico de Cuba y Venezuela ha sido clave para superar diarias adversidades para de esa manera ratificar el deber de proporcionar atención medica continua, amplia y personalizada a los pacientes de todas las edades e incluso a sus familias para forjar una relación íntima, gratuita y confidencial con el paciente”, explicó al detalle la doctora Merys Bastidas quien funge como actual coordinadora del área de atención integral comunitaria en el sitio antes mencionado.
Raíces
En el año 2007 se crean los espacios de salud integral comunitaria (Asic) en todo el territorio nacional y en la parroquia Manuel Dagnino (Municipio Maracaibo) empiezan a funcionar el CDI el pinar y luego por instrucciones del nivel central del gobierno, se forman en la misma división territorial otro par de asic: Pinar y lago azul.
Para el año 2008 comienza a funcionar la sala de rehabilitación integral (SRI) lago azul con personal cubano y tres trabajadoras venezolanas: Érica Amador, Marilú Gómez y Yaiselena Sánchez.
Y posteriormente el lunes 09 de noviembre del 2009 comienza a marchar el CDI lago azul bajo la coordinación cubana del galeno Leonel Peraza supervisando al personal foráneo y local. Algunos de los nombres del talento humano que ese entonces laboró en esa primera camada fueron: Eduardo Pérez, Violeta Castillo, Dagoberto Montero, Blanca Saavedra, Denin González, Dania rojo, Josefa Fuentes, Edith Vence, Adriana Sánchez, Rosiris Rodríguez, Yarleni Fernández, Silene Manio, Ana Vázquez y Orietta Soto.
Con lo antes descrito se instauró un establecimiento de salud, gratuito para la población de lago azul y de zonas adyacentes con servicios de apoyo diagnóstico, garantizando asistencia médica de emergencia las 24 horas por médicos cubanos y venezolanos e incluso disponiendo de un servicio de terapia intensiva.
Asimismo en Marzo del 2014 la coordinación regional de barrio adentro dispone colocar en cada asic un coordinador venezolano para cumplir diferentes funciones trabajando y en ese entonces, en el asic lago azul se designó al odontólogo Merys Bastidas como coordinadora hasta el día de hoy.
En detalle
El festivo e humilde encuentro que se extendió por un par de horas sirvió para engalanar el trabajo de los profesionales de la salud tanto cubanos como venezolanos y por ello, la doctora Lilian Salmo (Coordinadora del personal cubano en el CDI lago azul) procedió a entregar un reconocimiento escrito a sus iguales), para luego para continuar con la distinciones la Dra. Sofía Mora procedió a lo mismo con sus pares venezolanos.
“En verdad la atención de los fisiatras y rehabilitadores cubanos ha sido invaluable para muchos acá. Siempre ellos con una sonrisa para atender a quienes presentamos algún cuadro médico en particular. No me canso de repetir que en sitios como este encontré la tan deseada recuperación, que no tuve en la medicina privada”, sentenció la mujer de 61 años Deisy Oquendo quien durante el segundo trimestre del año acudió a terapias recuperatorias para minimizar molestias en columna vertebral.





