Mujeres patriotas desbordan Caracas en respaldo a la presidenta encargada Delcy Rodríguez y exigen el retorno del presidente Nicolás Maduro

Caracas, 6 de enero de 2026.- Las calles de la capital venezolana se convirtieron este martes en un río de dignidad y resistencia con la Gran Marcha de Mujeres por la Paz y la Soberanía, una movilización multitudinaria que exige la liberación inmediata del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores. Desde tempranas horas, miles de lideresas de movimientos sociales, trabajadoras y milicianas se concentraron para expresar su apoyo irrestricto a la presidenta encargada Delcy Rodríguez, quien lidera el Estado con firmeza frente al asedio imperial. La movilización contó con la presencia del Capitán Diosdado Cabello, quien se sumó a la marcha entre consignas de unidad cívico-militar, reafirmando que las fuerzas revolucionarias están desplegadas en todo el territorio nacional para defender la institucionalidad y la voluntad popular expresada en las urnas. Cabello destacó la valentía de la mujer venezolana como vanguardia en esta hora crítica, señalando que mientras el imperio intenta quebrar la moral del país con el secuestro del presidente Nicolás Maduro, se encuentra con un pueblo movilizado y una estructura de mando sólida, ahora fortalecida con la designación del general Gustavo Enrique González López en la Guardia de Honor Presidencial.
Durante el recorrido, las manifestantes repudiaron los bombardeos del pasado 3 de enero y celebraron el reconocimiento internacional que ha recibido la presidenta encargada Delcy Rodríguez por parte de potencias como Rusia y Türkiye, así como la admisión del Alto Comisionado de la ONU sobre la ilegalidad de la operación estadounidense. El sentimiento de «honor y dolor» manifestado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez al asumir el mando resonó en cada pancarta que exigía el fin del secuestro internacional del presidente Nicolás Maduro. Esta demostración de fuerza popular en las calles coincide con el funcionamiento pleno de la nueva Asamblea Nacional 2026-2031, cuyos diputados se han declarado en sesión permanente hasta lograr el rescate del Jefe de Estado. Con la moral en alto y la consigna «¡Los queremos de vuelta!», el pueblo mujeril de Venezuela ratificó ante el mundo que la Revolución Bolivariana es inexpugnable y que la unión cívico-militar-policial es la garantía definitiva para derrotar la agresión extranjera y restaurar la justicia plena en la Patria.


