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Guerrillero Paúl del Río eternizó su fuga en domingo

Paúl del Río, el famoso guerrillero y cotizado artista plástico venezolano, nació en medio de una prolongada huida transcontinental de sus padres, la cual solo fue posible en la década de los cuarenta, cuando republicanos escapaban de la represión y la muerte tras la derrota de la República española y la toma del poder por la extrema derecha.

Por eso nace en Cuba y no en Barcelona ni en Caracas, donde sí lo hicieron su hermano mayor y la hermana que le sigue, respectivamente, según lo reveló en distintas entrevistas.

Y, sin duda, por eso muere en un cuartel colonial de la capital venezolana, donde él y centenares de revolucionarios pagaron condenas por sus actos para desligar a Venezuela del imperialismo estadounidense e impulsar una alternativa anticapitalista.

Varios miembros de su familia eran militantes anarquistas e incluso su padre llegó a ser sentenciado a dos condenas de muerte.
De allí que inicialmente se radicaron en Francia y luego en Cuba y tras el nacimiento de Paúl emigraron a Venezuela.

MILITANCIA ADOLESCENTE

Siendo apenas un adolescente, del Río se integró a la militancia de la Juventud Comunista venezolana, para la lucha contra la represión del movimiento popular propiciada por el entonces mandatario Rómulo Betancourt, del partido socialdemócrata Acción Democrática, según comenta uno de sus camaradas contemporáneos.

Posteriormente comenzó a militar en el MIR, una escisión de la juventud del partido de Gobierno.

Tanto el Partido Comunista como el MIR pasaron a la clandestinidad tras la ilegalización decretada por el presidente Betancourt.
La represión dio paso a una estructura de combate armado conjunto, conocida como Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), donde además de los militantes civiles de ambos partidos, se sumaron oficiales militares que se habían rebelado previamente o que optaron por su salida del Ejército regular.

En ese contexto, se comienza a formar la fama cinematográfica de Paúl del Río como guerrillero audaz y exitoso.

En febrero de 1963 estuvo al frente de la operación para tomar el control del buque mercante Anzoátegui y llevarlo a un puerto en Brasil.

La toma del Anzoátegui era parte de las “operaciones de propaganda armada para llamar la atención del mundo hacia lo que sucedía en Venezuela, porque tanto el Gobierno como la prensa nacional e internacional ocultaban lo que sucedía: una supuesta democracia, que era una dictadura disfrazada”, le dijo hace dos años a Raúl Cazal en una entrevista con motivo de los 50 años del evento.

Con ocho militantes y la participación de un oficial de la Marina Mercante se apoderaron de la dirección de la embarcación y se dirigieron al sur en completo silencio radial.

El Gobierno venezolano, con el apoyo de militares de EEUU, localizó el buque cinco días después y aunque llegaron a bombardearlo, para disuadir a los tripulantes de la guerrilla venezolana, no pudieron impedir que llegara a Brasil.

En esa operación adoptó el seudónimo de Máximo Canales, por el que sería conocido como una especie de superhéroe de la izquierda. El nombre lo tomó del escritor ruso Máximo Gorki y el apellido de su madre, Dora Canales.

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El secuestro por horas del futbolista Alfredo Di Stéfano catapultó su fama.

SECUESTRO DEL MEJOR FUTBOLISTA

Paúl del Río regresó a Venezuela tras un periplo que lo llevó, junto con Antonio Niño, a París, Praga y La Habana, donde conocieron al Che Guevara, quien les recomendó que no copiaran a nadie. Antes de la entrevista les preguntó: “¿Ustedes son marxistas o unos aventureros?”, a lo que respondieron: “Tratamos de ser marxistas”.

En agosto participó en el secuestro del futbolista argentino Alfredo Di Stéfano, del Real Madrid, en Caracas, durante el torneo internacional que reunió al Porto (Portugal) y Sao Paulo (Brasil) en 1963.

Fue apresado bajo engaño por del Río y otro guerrillero, disfrazados ambos como policías.

Lo interceptaron en el desaparecido Hotel Potomac, de San Bernardino, y le pidieron que los acompañara a una comisaría para un rápido interrogatorio.

A su juicio fue una operación muy sencilla que tuvo una duración de 56 horas. No hubo muertos ni heridos ni presos.

Totalmente distinta a la operación de secuestro del segundo jefe de la misión militar de EEUU en Venezuela, comandante de la Aviación, Michael Smolen, en la cual también participó.

Esta ocurrió el 9 de octubre de 1964 y tenía como propósito salvar del fusilamiento a Nguyen Van Troi, un militante del Frente de Liberación de Vietnan, acusado por un intento fallido de atentado contra el entonces secretario de Defensa de EEUU, Robert Mcnamara, quien visitaría Saigón.

Tras ser apresado en Colinas de Bello Monte, el militar fue llevado a un edificio en Sabana Grande.

Luego de masivas detenciones y torturas, la presión policial sobre los plagiarios obligó a liberarlo el 12 de octubre. Decenas de personas, incluido del Río, fueron detenidas y juzgadas por el caso.

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El arte fue el arma usada por Del Río a partir de la década de los setenta.

 

Artista plástico

Desde niño, Paúl del Río tuvo habilidad para dibujar. En los 60 ilustraba publicaciones clandestinas de la izquierda insurreccional. Preso en la cárcel Modelo le dieron la oportunidad de exponer en la Galería Viva México, con un importante éxito de visitas y ventas. Fueron 30 dibujos.

Actualmente sus obras, incluidas serigrafías, se cotizan públicamente hasta en 70 mil bolívares, al menos antes de su fallecimiento. Obras escultóricas suyas están en lugares como la sede de la OPEP en Viena, Austria, o frente al edificio de Pdvsa en Caracas.

Sus trabajos fueron catalogados como una combinación de modernismo, cubismo y surrealismo, según registra una nota publicada por el Correo del Orinoco.

Los últimos años de Del Río transcurrieron con un riguroso apoyo a la Revolución Bolivariana, y en el Cuartel San Carlos estuvo al frente de una fundación de excombatientes revolucionarios que luchaban por convertir en museo la legendaria cárcel.

Enfermo y con un evidente deterioro físico, muchos advirtieron sobre la posibilidad de una muerte cercana. Paradójicamente esta le llegó el domingo de Resurrección.

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