José Enrique Jerí asume presidencia interina de Perú en medio de controversias

La República del Perú cuenta con un nuevo presidente interino tras la sorpresiva vacancia de Dina Boluarte, votada por el Congreso este jueves. El abogado de 38 años, José Enrique Jerí Oré, se convierte en el octavo mandatario del país en menos de una década, pero su ascenso al poder ha suscitado serias dudas sobre su idoneidad moral debido a un historial político cargado de escándalos y graves denuncias judiciales.
Jerí Oré, quien comenzó su carrera política en 2013 con el partido conservador Somos Perú, asume la presidencia con múltiples acusaciones en su contra. Entre las más alarmantes se encuentra una denuncia de presunta violación sexual. A principios de este año, una mujer lo acusó de haber abusado de ella mientras estaba inconsciente por el consumo de alcohol. Aunque el entonces congresista negó los hechos y el Congreso evitó iniciar una investigación de destitución, la Fiscalía archivó la causa en agosto por “falta de pruebas suficientes”.
Además, Jerí enfrenta un proceso abierto por desobediencia a la autoridad, relacionado con un diagnóstico de impulsividad y conducta sexual patológica que le exigía someterse a tratamiento psicológico, lo cual no cumplió. También se le investiga por un notable incremento de su patrimonio, que creció un 1.000% en solo tres años, permitiéndole adquirir, entre otras propiedades, un departamento de playa.
Otra de las acusaciones que ensombrecen su carrera es su supuesta participación en un grupo de parlamentarios que negociaron votos a cambio de prebendas para destituir a la fiscal suprema Zoraida Ávalos en 2023. La trayectoria política de Jerí despegó en las elecciones de 2021, cuando pudo acceder al Congreso ocupando la curul que dejó vacante el expresidente Martín Vizcarra tras ser inhabilitado.
En solo cuatro años, este exprocurador público y secretario general regional ascendido a la cima del poder, a pesar de las serias acusaciones que han marcado su carrera. La llegada de José Enrique Jerí Oré a la presidencia interina reaviva el debate sobre la moralidad y transparencia que deben regir a los líderes políticos en Perú, un país que sigue luchando por estabilizar su democracia.




