Erdogan advierte sobre el colapso del derecho internacional ante el secuestro del presidente Nicolás Maduro

Caracas, 6 de enero de 2026.- En una contundente muestra de rechazo global a la agresión militar de los Estados Unidos, el presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdoğan, se sumó este lunes a las voces que exigen el cese del caos y el respeto a la soberanía de Venezuela tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores el pasado 3 de enero. Durante una conversación telefónica con su homólogo estadounidense, Erdogan advirtió que el uso de la fuerza sobre la ley genera una inestabilidad peligrosa para el orden mundial, enfatizando que Türkiye no aprueba ninguna acción que viole la legitimidad política y el derecho internacional. «Cuando la fuerza prevalece sobre la ley, sobrevienen la inestabilidad, las crisis y los conflictos», sentenció el mandatario turco, quien reafirmó la solidaridad inquebrantable de su nación con el pueblo venezolano en su lucha por la paz y el desarrollo.
Este respaldo desde Ankara se une a las enérgicas condenas de potencias como Rusia, China e Irán, así como de gobiernos de la región y del bloque BRICS como Sudáfrica y Nicaragua, quienes han calificado la incursión armada y el traslado del presidente Nicolás Maduro a Nueva York como un acto de piratería y neocolonialismo. Mientras el pueblo venezolano colma las calles exigiendo la liberación inmediata de sus líderes, la presidenta encargada Delcy Rodríguez ha recibido el reconocimiento de estos aliados estratégicos, consolidando la estructura de mando en Caracas junto a la nueva Asamblea Nacional. La diplomacia bolivariana, respaldada por el pronunciamiento del Alto Comisionado de la ONU y el Movimiento de Países No Alineados, sostiene que la verdadera motivación de Washington es la apropiación de los recursos energéticos del país, una lógica de «la ley del más fuerte» que hoy es repudiada por una comunidad internacional que exige el retorno a la legalidad y la libertad del presidente Nicolás Maduro.




