EE.UU. no descarta el uso de la fuerza para la adquisición de Groenlandia
El primer ministro de Polonia advirtió que la existencia de la OTAN carecería de sentido si sus propios integrantes se atacan o amenazan entre sí

La escena internacional enfrenta una nueva crisis tras la advertencia de la Casa Blanca sobre el posible despliegue de capacidades militares para asegurar el control de Groenlandia. El Gobierno de Donald Trump ha justificado esta postura bajo la premisa de fortalecer la disuasión frente a potencias rivales en la región ártica, lo que ha generado una condena inmediata por parte de Canadá y la Unión Europea.
Rechazo contundente desde Dinamarca y el Ártico La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, fue enfática al señalar que la soberanía del territorio reside exclusivamente en su población, descartando cualquier injerencia externa. En sintonía, el líder groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, agradeció el respaldo internacional y abogó por una resolución diplomática que evite una escalada de hostilidades con Washington.
El factor estadounidense y la seguridad regional Pese al clima de tensión, el enviado especial de EE. UU., Jeff Landry, manifestó su intención de dialogar con los habitantes de la isla bajo la promesa de mejoras sociales. No obstante, Washington mantiene su cuestionamiento sobre la capacidad de Dinamarca para proteger el territorio, un argumento que ha profundizado la fractura con sus socios europeos en temas de seguridad.
Advertencia sobre la cohesión de la OTAN La crisis ha escalado hasta comprometer los cimientos de la defensa colectiva. El primer ministro polaco, Donald Tusk, recordó que la naturaleza de la OTAN se invalida si sus propios miembros recurren a amenazas mutuas, calificando la situación como un riesgo existencial para la integridad de la Alianza Atlántica.




