Opinión

Dame una ayudaíta

El mesonero se acerca y deja las dos tazas de café sobre la mesa. Mira a Cinthya asombrado y con la boca abierta. Al fin logra decir algo. “Su belleza siempre me sorprende, señorita”

“La única en este país que había solicitado una ayudaíta fue María Bolívar, cuando en una entrevista se le fueron los tiempos económicos y tuvo que recurrir a llamar a un amigo, y le dijo a la periodista que le diera una ayudaíta. Ahora la cosa se convirtió en una mala costumbre. Y es tan evidente que lo que están solicitando los opositores ni es ayuda ni es humanitaria”.

Así habló Cinthya Machado Zuloaga. Y vuelve a decir:

-La Cruz Roja nacional e internacional, dijo que no estaba dispuesta a prestarse para esa farsa, y eso se agradece, porque así no pierde su credibilidad ni su prestigio. También la ONU dio su opinión y dijo que eso no es ayuda humanitaria. Y todos saben que andan en busca de otra cosa. Además, una ayuda humanitaria supervisada por el señor Ismael García se presta para la peor sospecha, porque el personaje está bien necesitado de un poco de ayuda de decencia y moral y cívica”.

El mesonero se acerca y deja las dos tazas de café sobre la mesa. Mira a Cinthya asombrado y con la boca abierta. Al fin logra decir algo. “Su belleza siempre me sorprende, señorita”. Y se marcha de espaldas para seguir admirando de frente a Cinthya. Y ella sigue diciendo:

-Es evidente que se vive un situación difícil, pero no es para aprovecharse solicitando cosas que en verdad todos saben que tienen su trasfondo político. Esa ayuda humanitaria la necesita más Haití que Venezuela, incluso más Colombia que nosotros. Pero lo que se busca es darle una ayuda humanitaria a Trump entregándole el petróleo y lo que pida, y para eso puso a su Juan Peña, ese diente roto que uno no se explica cómo los compañeros adecos de mi padre lo escuchan atentamente, cuando ellos saben que no coordina sujeto, verbo y predicado”

Levanta la taza de café y prueba  un poco, después, con ese estilo y elegancia de la burguesía internacional, coloca otra vez  la taza sobre la mesa y dice:

-Por qué mejor no le piden a Trump que le quite las sanciones y el bloqueo a Venezuela y se olvide de la ayuda humanitaria. Eso no lo hacen porque saben que no los ayudaría para llegar al poder. Por llegar al poder han quemado gente viva y han apoyado atentados contra el presidente, y ya no saben qué hacer. Nunca imaginó María Bolívar que la oposición se iba convertir en su mejor alumno en eso de pedir una ayudaíta.

Roberto Malaver
Periodista / Profesor UCV

 

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