La derecha vocifera apoyar la universidad. Desde la educación colonial hasta la bolivariana, la historia la desmiente. La exclusión, el racismo, los cierres, las clausuras, los despojos, la selección, los allanamientos militares, el enclaustramiento, la persecución profesoral, los asesinatos estudiantiles, las desapariciones, el permanente cerco policial (pregunten a Ledezma) y la asfixia presupuestaria, signan esa historia. La hipocresía hoy y la sangre ayer han sido su tinta.