Orquesta Binacional debutó ovacionada

Orquesta Binacional debutó ovacionada

Versión para impresiónSend by emailPDF version

“Interesante, especial, divertido, es una suerte tocar con ellos”. Los músicos noruegos no escatiman en cumplidos al hablar sobre los integrantes de la Sinfónica Juvenil de Caracas, quienes culminaron el sábado su gira por varios países europeos, de la cual se llevan una larga y sentida ovación con eco en las ciudades que visitaron.

El sábado en la noche fue el debut de la Sinfónica Binacional que a partir de ahora llevará por nombre NorVen. Sobre el escenario de la Arena del Grieghallen, en un teatro con una arquitectura impresionante, se realizó el primer concierto de esta orquesta, dirigida por la destreza del joven maestro Christian Vásquez. 

La Sinfonía No. 5 de Gustav Mahler fue la obra seleccionada para trazar el lazo que unirá los próximos años a los 160 músicos de Noruega y Venezuela. El sonido de la trompeta solista, enérgica, que evoca a la entrada de un cortejo fúnebre, dio inicio al primer movimiento de la sinfonía, una de las más conocidas del compositor austríaco, con una partitura de difícil interpretación.

En los 120 minutos que dura la obra, el público nórdico se mantuvo atento ante la sentida puesta en escena de los músicos, guiados por la batuta del aragüeño Vásquez.
Del concierto hay que destacar la madurez con la cual el director supo deslizarse sobre la partitura, la cual amarró a su tiempo, sostenida por las habilidades de una orquesta con alto nivel técnico.

Largos fueron los aplausos que se escucharon la noche del sábado, en una sala abarrotada que se levantó por completo para ovacionar a los muchachos caribeños y escandinavos. Vásquez tuvo que aparecer varias veces en la tarima, para agradecer las demostraciones de afecto del público, quienes continuaban aplaudiendo incluso cuando apagaron las luces, la señal de las chaquetas tricolores preparadas para el bis.

El Tico Tico, de Zequinha de Abreu, el Malambo de Ginastera y el Mambo de Bernstein, pusieron a bailar no sólo al público sino a los músicos, la primera prueba con swing para los jóvenes nórdicos, quienes supieron moverse y siguieron las coreografías con emoción, mientras interpretaban las notas sobre el escenario.

El final fue emotivo, al ver a los músicos noruegos entregando las chaquetas con las banderas venezolanas. Algo que repetirán el año que viene, cuando la Sinfónica Binacional NorVen visite el país.