EEUU bajo fuego por operaciones militares controvertidas en el Caribe y el Pacífico

La administración de Estados Unidos enfrenta un intenso escrutinio por sus polémicas operaciones militares en el Caribe y el Pacífico. Estas acciones, que incluyen el uso de fuerza letal, son presentadas por Washington como parte de una necesaria campaña contra el narcotráfico; sin embargo, la evidencia que respalde esta justificación sigue siendo escasa. La discusión sobre la legitimidad y las consecuencias de estas operaciones ha alcanzado un punto álgido.
Este martes, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, comparecieron ante el Senado para rendir cuentas sobre los recientes ataques en el Caribe. Aunque ambos funcionarios han participado anteriormente en reuniones sobre la campaña militar, esta fue la primera vez que se dirigieron a todos los senadores. A su salida, aseguraron que los miembros de las Comisiones de Fuerzas Armadas del Senado y la Cámara de Representantes tendrán acceso a imágenes sin editar del bombardeo que tuvo lugar el 2 de septiembre.
Este ataque, que Washington asegura que estaba dirigido a un navío que transportaba narcóticos, resultó en la muerte de dos supervivientes del ataque inicial, lo que expertos en derecho militar consideran una acción ilegal. A pesar de las objeciones, Rubio dejó claro que no se prevé un cambio en la política actual, amenazando con la continuación de los bombardeos en la región.
El secretario Hegseth respaldó esta postura, expresando su orgullo por las operaciones, que han sido calificadas de ejecuciones extrajudiciales por organismos internacionales y gobiernos de varios países latinoamericanos, incluyendo Colombia y Venezuela.
El Comando Sur de EEUU (Southcom) informó de nuevos ataques letales en el Pacífico el 15 de diciembre, donde se alegó que tres embarcaciones operadas por organizaciones terroristas fueron destruidas, resultando en la muerte de ocho personas a bordo. Estos ataques se producen en un contexto de creciente presión por parte de senadores demócratas, quienes han advertido sobre la posible ilegalidad de estas operaciones y la responsabilidad penal de los funcionarios implicados.
Desde hace varios meses, EEUU mantiene una significativa fuerza militar frente a las costas de Venezuela, llevando a cabo bombardeos que han dejado más de 80 muertos, justificando sus acciones unilaterales como parte de la lucha antidrogas. La situación sigue generando preocupación y controversia a nivel internacional.




