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Intelectuales canadienses emiten comunicado en respaldo a Venezuela

Un productivo encuentro de trabajo se produjo en la sede del Consulado General de Venezuela de esta ciudad de Montreal, Canadá, entre el embajador de la República Bolivariana de Venezuela en esa ciudad, Wilmer Omar Barrientos Fernández y un grupo de intelectuales, encabezados por el profesor Arnold August, co-organizador de la actividad.

En la reunión también se encontraban los profesores James Cockroft, Claude Morin y Jorge Parra, quienes en conjunto emitieron un comunicado en respaldo al Gobierno Bolivariano ante la situación de inestabilidad que enfrenta en la actualidad.

A continuación comunicado íntegro:

COMUNICADO SOBRE LA SITUACIÓN EN VENEZUELA

Montreal, Canadá

11 de mayo de 2017

NOSOTROS, intelectuales y activistas sociales, reunidos en Montreal el 11 de mayo de 2017:

1) Nos OPONEMOS a la injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos de Venezuela. Observamos que la actual ola de interferencias prosigue la política de Obama, cuya intervención en Venezuela había superado a la de cualquier otro presidente de Estados Unidos. Por ejemplo, durante su mandato, la administración de Obama se negó a reconocer la victoria del presidente Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales de 2013, estimulando en consecuencia un espiral de violencia de oposición que estalló a comienzos de 2014. Obama también firmó el decreto declarando a Venezuela como una amenaza para la seguridad estadounidense. Denunciamos el último proyecto de ley bipartidista, Demócrata-Republicana, de principios de mayo de 2017 en el Congreso, a fines de desembolsar más de 10 millones de dólares para la promoción de la democracia en Venezuela. Por lo tanto, observamos que el intervencionismo estadounidense es bipartidista, y es la amenaza más importante para la soberanía, paz y progreso social no sólo en América Latina, sino en el mundo. La situación venezolana demuestra una vez más que no hay cabida para ilusiones sobre la política exterior estadounidense que es intervencionista hasta el núcleo.

2) RECHAZAMOS la postura del gobierno canadiense en la OEA al unirse con Estados Unidos y algunos gobiernos derechistas de América Latina para promover aún más esta interferencia. La vergonzosa posición de Ottawa no tiene en cuenta los sentimientos de muchas personas que observan con sospecha el papel de Estados Unidos en América Latina y el Caribe. El primer ministro Justin Trudeau no tuvo en cuenta los hechos fácilmente accesibles por parte de los canadienses conocedores de la situación, sino que

se basó en la versión oficial de Estados Unidos. Por lo tanto, pedimos al gobierno de Trudeau que cambie su postura y no apoye la interferencia de Estados Unidos.

3) Nos OPONEMOS a la flagrante interferencia del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, en los asuntos internos de Venezuela, y declaramos que la OEA siempre ha sido un instrumento de la política exterior de Estados Unidos en América Latina. Este rol no puede ser cambiado ni modificado.

4) APOYAMOS la decisión de Venezuela de retirarse de la OEA. Es de hecho un respiro de aire fresco para la región. Consideramos que ningún país que se haga respetar en la región, debería permanecer en la OEA dominado por Estados Unidos y Canadá, cuyas élites del norte están completamente separadas de los intereses de la gran mayoría de los pueblos de otros países al sur del Río Grande.

5) Nos sentimos ALENTADOS por el apoyo internacional expresado por muchos países de la región, testificado en las recientes manifestaciones del Primero de Mayo, de las cuales destacamos la declaración del presidente boliviano, Evo Morales, quien dijo: “la agresión en este momento, el golpe de Estado en Venezuela, también es un golpe de estado en Bolivia y todos los Estados de América”.

6) Nos OPONEMOS a la violencia perpetrada por los sectores más extremistas de la oposición, financiada en gran parte por EE.UU. Todos los informes y videos in situ indican que fueron llevados a cabo por hampones fascistas y no están de ninguna manera conectados a una oposición política legítima. El único propósito es de proporcionar un pretexto para la intromisión estadounidense que puede ser militar como lo ha hecho en otras ocasiones en la región. Aquellos que están actualmente en prisión y promovidos por Estados Unidos y sus aliados como la “cara de la oposición” han sido juzgados y condenados por crímenes que han causado decenas de muertos, centenares de heridos e incalculables daños económicos. Esto sigue en un país que actualmente está tratando de enfrentar los problemas económicos y sociales agravados por la guerra económica emprendida por Estados Unidos y sus aliados en Venezuela. No puede haber impunidad ni amnistía para aquellos que ya han sido juzgados y condenados, así como para aquellos que siguen el mismo camino. Ningún observador serio puede considerarlos como prisioneros políticos, ya que no están encarcelados por sus opiniones políticas, sino más bien sus actividades de subversión violenta en beneficio de Estados Unidos y la oligarquía venezolana.

7) APOYAMOS plenamente la valiente decisión del 1 de mayo de 2017 del gobierno de Maduro de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente. Esto está en concordancia con la Constitución venezolana, cuyo Artículo 5 establece que la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público. Este es uno de los instrumentos previstos por Hugo Chávez para circunstancias excepcionales, como es el caso en el estancamiento político actual. El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar al Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución. Y el Artículo 348 establece que la iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente podrá hacerla el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros. Se debe dejar que el pueblo decida a través de un voto directo y secreto por la elección de 500 miembros de la Asamblea. Contrariamente a la desinformación difundida por la oposición y los medios dominantes, esta decisión no constituye un “golpe”. El objetivo de la convocatoria es restaurar la paz social y evitar más violencia. Se trata de una forma institucional para desbloquear el estancamiento político actual que surge de las limitaciones de la democracia liberal representativa, al crear las bases de una democracia donde el pueblo será el auténtico protagonista. Se debe dejar que el pueblo decida sobre el futuro de la Revolución Bolivariana que ha marcado el comienzo de una nueva era para el pueblo con todos sus logros sociales, económicos, políticos y culturales. Consecuentemente, también está en juego el legado de Hugo Chávez como arquitecto de la nueva América Latina, contribuyendo a un mundo multipolar en lugar de la hegemonía de EE.UU.

8) Finalmente, LLAMAMOS a todos los sectores de la sociedad canadiense, desde el gobierno de Trudeau hasta los grupos de base, que consulten sobre la situación en Venezuela a través de otras fuentes que los medios dominantes, a través por ejemplo los reportes y artículos de TeleSUR en español o inglés.

9) En último lugar, DENUNCIAMOS la operación de fijar carteles en la fachada del Centro Cultural Simón Bolívar (CCSB) de Montreal. Los carteles que amanecieron el 11 de mayo intentan culpabilizar al Gobierno Bolivariano por muertes cuya responsabilidad suya no se ha demostrado. Los oponentes tratan de intimidar al personal del CCSB. Estas acciones que no corresponden a la libertad de expresión son ilícitas tanto aquí como en cualquier otro lugar.

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