Mundial TachiraRegionalesTachira

Táchira celebra con fe las Misas de Aguinaldo

El estado Táchira se prepara para vivir con fervor las Misas de Aguinaldo, una tradición única en Venezuela que mezcla la fe, música y esperanza. Desde el 16 de diciembre, parroquias y comunidades de la entidad fronteriza se reunirán en la madrugada para celebrar con cantos de parranda y villancicos, acompañados por el cuatro, las maracas y el furruco, como parte de la Novena de Navidad.

El presbítero Joel Javier Escalante Buitriago, de la parroquia Dios Padre Misericordioso de Monterrey, en San Cristóbal, destacó que “estas misas son un regalo espiritual que nos prepara para recibir al Niño Jesús y fortalecen la unión comunitaria en nuestra región”.

A partir del 16 de diciembre, la Iglesia venezolana se viste de fiesta para recibir las tradicionales Misas de Aguinaldo, una celebración de nueve días que es considerada un privilegio litúrgico concedido por la Santa Sede.

Venezuela goza de un permiso especial, aprobado por el Papa León XIII. «La Iglesia venezolana ha recibido este privilegio para que los sacerdotes vistamos el color blanco, que es el color de la alegría y la adoración. Las misas deben despertarnos y prepararnos, permitiéndonos llevar ofrendas, el regalo, el aguinaldo a la Iglesia y a los pobres,» precisó el presbítero.

Las Misas de Aguinaldo representan un camino espiritual hacia Belén, manteniendo vivo el compromiso de «reforzar los valores del Evangelio”.

Comunidad y devoción familiar

El Padre Escalante extendió una invitación a todos los feligreses a congregarse en sus parroquias para vivir esta hermandad. «El Adviento es que nadie nos robe la alegría. Es un comenzar de nuevo. Los venezolanos estamos llamados a ir a la iglesia, a alabar y bendecir a Dios. Entre todos es que podemos hacer grande a un país.»

En la parroquia de Monterrey, las Misas de Aguinaldo se celebrarán a las 6:30 am, con grupos de apostolado organizando desayunos para mil personas, fomentando el compartir y la reconciliación comunitaria.

Yeison Ramírez, feligrés, de la única parroquia en Venezuela dedicada al Padre Dios, destacó la devoción familiar. «Para mí y para mi familia es una devoción muy grande, somos católicos 100%. La llegada de nuestro Niño Jesús hay que celebrarla a lo grande, por eso lo celebramos con cantos de alegría y mucha emoción en nuestra parroquia Dios Padre Misericordioso».

Por su parte, Esmeralda Piñeiro, reflejó resaltó el espíritu de unión. “Las misas de aguinaldo nos unen como comunidad. Es un momento de reconciliación y de encuentro con Dios y con nuestros vecinos”.

Articulos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button